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Aprender música paso a paso con Matthew Ellul

¿Soy demasiado mayor para aprender piano, guitarra o composición?

17 minutos
¿Soy demasiado mayor para aprender música?

Muchos llegamos a la música de niños, con curiosidad por saber qué se siente al tocar la guitarra, el piano, el violín o cualquier otro instrumento. Y seguramente no tardamos mucho en intentar componer algo nuevo también. Pero ¿y si nunca descubriste la música de niño? Puede que pienses que se te pasó el momento de aprender música y que esa puerta se ha cerrado para siempre. Por suerte, resulta que eso no es verdad.

Entonces, ¿eres demasiado mayor para aprender piano, guitarra o violín? ¿Eres demasiado mayor para aprender a escribir una canción y a componer música?

Nunca eres demasiado mayor para aprender y crear música. Puedes aprender piano, guitarra, violín, a escribir canciones o composición a cualquier edad. Las investigaciones muestran que el cerebro humano sigue siendo capaz de aprender música y de retener información nueva a lo largo de toda la vida, da igual lo joven o lo mayor que seas.

Puedes aprender casi cualquier cosa, música incluida, a cualquier edad. Incluso puedes aprender a leer música, como ya vimos en este artículo: ¿Puede cualquiera aprender a leer música? En el artículo de hoy veremos a 10 grandes músicos que llegaron a la música tarde (o tirando a tarde) ¡y aun así triunfaron a lo grande! Después veremos cómo la plasticidad de tu cerebro puede ayudarte a aprender piano, guitarra, a escribir canciones o composición, tanto si eres adolescente como si estás en la mediana edad o quizá ya jubilado.

10 músicos que llegaron tarde a la música… y aun así arrasaron

Aquí tienes la prueba de que nunca eres demasiado mayor para aprender música. Tenemos donde elegir: hay muchísimos ejemplos de músicos increíbles que llegaron tarde a la música (¡y arrasaron!).

Aram Jachaturián (1903 – 1978)

Aram Jachaturián
Aram Jachaturián (Foto: Harry Pot / Anefo)

La vida de Aram Jachaturián como compositor soviético-armenio empezó cuando tenía 18 años. A esa edad se matriculó en una escuela de música (sin ninguna formación musical previa) mientras estudiaba biología.

Su trayectoria musical arrancó con el estudio del violonchelo, y solo 3 años después empezó las clases de composición. Hoy, Jachaturián está reconocido como uno de los principales compositores soviéticos y se le atribuye haber dado a conocer la música folclórica armenia al mundo.

Aquí tienes su «Primera sinfonía», que fue también su primer éxito como compositor. Jachaturián la compuso en 1935 como trabajo final de carrera, a los 32 años.

Iannis Xenakis (1922 – 2001)

Iannis Xenakis en 1970
Xenakis en 1970 (Foto: The Friends of Xenakis)

Xenakis estudió música brevemente de niño, pero su vida en Grecia se vio interrumpida cuando estalló la guerra en 1940. Tras licenciarse en Ingeniería Civil, tuvo que huir a París.

Allí buscó la orientación musical de varios profesores famosos, como Nadia Boulanger, Arthur Honegger y Darius Milhaud, pero no vieron gran cosa en él. Fue el gran compositor Olivier Messiaen quien animó a un Xenakis de 30 años a tomar su propio bagaje y sus experiencias (ser griego, arquitecto y matemático) y aplicarlos a la música.

Hoy se recuerda a Xenakis como un importante innovador de la música clásica del siglo XX. Escucha aquí la intensa Metastaseis para orquesta. También escribió un libro de teoría titulado Formalized Music: Thoughts and Mathematics in Composition. Es caro, pero muy interesante si te atrae cómo se combinan las matemáticas y la música.

Emmanuel Chabrier (1841 – 1894)

Aquí tienes otra carrera de compositor que merece la pena conocer. El compositor francés Chabrier sí recibió clases de música desde los 6 años, pero no se dedicó a componer a tiempo completo hasta los 39. Hasta entonces, había seguido los pasos de su padre (y sus consejos) y estudiado Derecho.

Chabrier trabajó como funcionario en el Ministerio del Interior francés durante 19 años, sin dejar de cultivar su amor por la música y la composición en su tiempo libre. Se animó a dejar su trabajo y dedicarse a la música a tiempo completo después de escuchar una representación de Tristan und Isolde de Wagner. Para entonces, ¡su larga carrera musical a tiempo parcial ya iba ganando impulso de todos modos!

Escucha aquí una de sus obras más perdurables, una rapsodia para orquesta titulada España, escrita en 1883 (a los 42 años) tras un viaje a España.

¡Chabrier es la prueba de que nunca es tarde para cambiar de rumbo!

Tom Morello (1964 – )

Tom Morello entró en su primera banda a los 13 años, pero solo como cantante. Se tomó la guitarra en serio a los 18. Hoy es conocido como el guitarrista de Rage Against the Machine y Audioslave.

Joe Satriani (1956 – )

Satriani, considerado uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, decidió tocar la guitarra, según se cuenta, a los 14 años, al enterarse de la muerte de Jimi Hendrix. Como algunos de nuestros otros ejemplos, empezó a tomarse la música en serio a los 18. ¡Aquí lo tienes tocando una de mis canciones favoritas (y de las más creativas) ante un público entregado!

Aleksandr Borodín (1833 – 1887)

Hoy se conoce a Borodín como miembro del «Grupo de los Cinco» (también llamado «el Puñado Poderoso»), un grupo de compositores rusos nacionalistas que aspiraban a escribir una música que sonara más rusa y menos occidental. Su primera composición conocida, en su mayor parte perdida, es de 1850, cuando tenía 17 años. Pero, a pesar de su interés por la música, decidió dedicarse a la química y dejó la música para su tiempo libre.

Su trabajo como químico tuvo mucho éxito y fue muy respetado. Incluso lo nombraron profesor a los 29 años. Borodín siguió cultivando la música en su tiempo libre durante toda su carrera científica. El punto de inflexión llegó en 1862, a los 29 años, cuando conoció al gran compositor ruso Balákirev.

Balákirev le dio clases de composición a Borodín y, bajo su guía, este empezó a trabajar en su Primera sinfonía, que se estrenó 6 años después. Aunque nunca se dedicó a la música a tiempo completo, Borodín siguió componiendo como miembro del Grupo de los Cinco. Hoy se le conoce por su ópera El príncipe Ígor, sus dos sinfonías y sus cuartetos de cuerda. Escucha aquí su célebre poema sinfónico En las estepas del Asia Central, compuesto en 1880.

Hector Berlioz (1803 – 1869)

Aunque la música fue una parte muy pequeña de su educación de niño, a Berlioz le encantaba y aprendió lo básico con la guitarra y la flauta. Intentó componer por primera vez a los 12 años, cuando se enamoró de su vecina de 18. En esa época, Berlioz intentó estudiar armonía con libros.

Hector Berlioz
Hector Berlioz (Retrato de Josef Kriehuber – Bibliothèque nationale de France)

Obedeciendo los deseos de su padre, Berlioz se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de París a los 18 años. No le gustaba especialmente la carrera, pero mudarse a París fue decisivo. Allí podía ir a los teatros de ópera a escuchar música. La segunda vez que escuchó Iphigénie en Tauride de Gluck se convenció de dedicarse a la composición.

Berlioz se licenció, pero abandonó la medicina, para disgusto de su padre (que le sugirió que estudiara Derecho). En 1826, a los 23 años, fue admitido en el conservatorio, donde por fin pudo estudiar composición a tiempo completo.

Albert Roussel (1869 – 1937)

Roussel es otro compositor francés que cambió de rumbo y se dedicó a la música ya de mayor. De hecho, no empezó a estudiar armonía hasta 1894 (con 25 años). Hasta entonces le interesaban más las matemáticas y trabajaba en la Marina francesa.

Allan Holdsworth (1946 – 2017)

Allan Holdsworth fue compositor y guitarrista en muchos géneros distintos. Viendo su fantástica carrera de 4 décadas, cualquiera diría que tocaba desde que nació. Pero en realidad Holdsworth tuvo su primera guitarra a los 17 años y recibió sus primeras clases de música de su abuelo: ¡un comienzo nada espectacular!

Bill Withers (1938 – 2020)

Bill Withers es el autor de algunas de las canciones más queridas de todos los tiempos, como Lean on Me, Ain’t No Sunshine y Lovely Day. Se mudó a Los Ángeles para dedicarse a la música a los 29 años, después de servir 9 años en la Marina de Estados Unidos. Aun así, durante un tiempo solo se dedicó a la música a tiempo parcial.

Por qué nunca es tarde para aprender música

Es fácil obsesionarse con la idea de que llegas tarde, de que deberías haber empezado con la música a los 4 años. No todos tenemos que ser como Mozart, cuyo padre (también un compositor famoso) se dedicó por completo a la educación musical de su hijo desde el principio. Que no empezáramos a tocar y a escribir música antes de saber vestirnos solos no significa que lleguemos tarde.

Leyendo estas biografías, parece que la vida rara vez es tan lineal: más bien damos vueltas y revueltas, cambiamos de intereses y probamos cosas nuevas. La vida de cada uno es su propia historia. Lo único que todos ellos tienen en común es su amor por la música. Mientras tengas eso, no llegas tarde.

¿Qué es la plasticidad cerebral y cómo influye en el aprendizaje musical?

Como esto es una web de música, no vamos a adentrarnos demasiado en el fascinante laberinto de la neurociencia, pero para entender del todo cómo y por qué puedes aprender música a cualquier edad, es importante entender cómo funciona el cerebro.

Dicho de la forma más sencilla, la neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para cambiar a lo largo de la vida. Lo hace reforzando o debilitando las conexiones entre las neuronas (las células del cerebro) a medida que aprendemos u olvidamos cosas. Cada vez que repites una acción conocida, las conexiones entre las neuronas que intervienen en ella se refuerzan. Y las conexiones de cualquier acción que dejes de hacer se irán debilitando poco a poco, hasta que olvides esa habilidad.

«¡Lo que no se usa, se pierde!»

Un viejo dicho que la neurociencia respalda, y que también vale para la música.

Por eso muchas personas de mediana edad han olvidado cómo escribir con soltura con letra ligada: ahora todo se teclea o se escribe en el móvil. Esa habilidad ya no se usa como antes, así que las conexiones se van degradando. Quienes siguen escribiendo con letra ligada a diario conservan la capacidad, mientras que quienes han dejado de escribir a mano se vuelven más lentos o más descuidados. En resumen, la investigación respalda el viejo dicho: «Lo que no se usa, se pierde».

Los científicos saben que la neuroplasticidad existe gracias a los numerosos estudios realizados a lo largo de décadas sobre todos los aspectos del desarrollo cerebral. Han identificado ciertos momentos de la vida en los que la plasticidad cerebral es más evidente.

La infancia

Todos sabemos que los bebés nacen preparados para aprender. Su cerebro está listo para recibir información nueva y crear nuevas conexiones. Esta plasticidad cerebral innata dura toda la infancia, y por eso la mayoría de los niños aprenden música con tanta facilidad. ¡Nacieron para aprender!

El aprendizaje en la edad adulta

La siguiente situación que favorece la plasticidad cerebral se da cuando cualquier persona, a cualquier edad, aprende algo nuevo. Puede ser una habilidad, palabras o idiomas nuevos, lo que sea. Cuanto más practica la nueva habilidad, más neuronas se conectan para ella. Estas conexiones se vuelven más fuertes y rápidas, y hacen que esa información nueva sea más fácil de recuperar. Este es el tipo de plasticidad que la mayoría de los adultos pueden aprovechar para aprender música, tengan la edad que tengan.

Por cierto, los estudios también sugieren que las personas mayores que ponen a prueba su cerebro aprendiendo algo nuevo o resolviendo pasatiempos mantienen la mente más ágil que las que no lo hacen. Es cierto que la plasticidad cerebral disminuye con la edad, PERO siempre está ahí.

Lesiones cerebrales traumáticas

La plasticidad cerebral también se ve después de una lesión: el cerebro puede reorganizarse y crear nuevas conexiones para recuperar habilidades perdidas. De hecho, la música se usa incluso en la rehabilitación de personas con lesiones cerebrales traumáticas, como explica este artículo (en inglés).

Cómo usar la plasticidad cerebral para aprender piano, guitarra y a escribir canciones de adulto

Aquí es donde todo lo que acabas de aprender sobre neuroplasticidad te va a venir de perlas. Las investigaciones indican que nunca eres demasiado mayor para aprender piano, guitarra, a escribir canciones o composición. En este artículo (en inglés), unos científicos compararon específicamente a músicos y no músicos. Descubrieron que los músicos profesionales y quienes practicaban al menos una hora al día tenían un mayor volumen de sustancia gris (la materia de la corteza cerebral) que las personas que no tocaban nada. Quienes estaban empezando con la música o practicaban con menos frecuencia quedaban en un punto intermedio.

Así que sí, puedes aprender composición y a tocar instrumentos a cualquier edad. Requiere práctica y constancia, pero para eso está diseñado tu cerebro. Tu edad no influye en tu éxito como músico o como compositor de canciones, así que olvídate de la preocupación de haber perdido ese momento mágico.

«Quienes practican al menos una hora al día tienen un mayor volumen de sustancia gris».

~ Sharp Brains

Para aprender a escribir canciones a una edad más avanzada, solo tienes que centrarte en ello. Es una habilidad nueva, como cualquier otra. Recuerda que tuviste que aprender a andar, a hablar y a lavarte los dientes. Tuviste que aprender a hacer cuentas complicadas y a escribir con letra legible. También tuviste que aprender a hacer tu trabajo. No naciste con ninguno de estos conocimientos, pero los aprendiste todos. Con la música pasa lo mismo.

Busca un profesor

Para aprovechar la plasticidad cerebral de adulto y aprender a componer música o a tocar instrumentos, necesitarás encontrar un profesor, un guía, libros o una web. Encuentra algo o a alguien que te funcione. Si aprovechas tus puntos fuertes de siempre (por ejemplo, leer frente a ver vídeos), estarás sacando partido de las conexiones que tu cerebro ya tiene.

¡Un buen profesor te ayudará a empezar bien desde el primer momento!

Encontrar el profesor, mentor o web adecuados te ayudará a canalizar tu energía en la dirección correcta. Para quienes aprenden a una edad más avanzada, esto es fundamental para sacar el máximo partido a la neuroplasticidad. Estos profesionales y estas webs especializadas conocen todos los trucos para ayudarte a ponerte en marcha con tus nuevas habilidades musicales. Ya sabes lo difícil que es quitarse un mal hábito. ¡Un buen profesor te ayudará a empezar bien desde el primer momento!

Practica

Encontrar un profesor, guía, mentor o web que te ayude a aprender a escribir canciones de adulto es solo el primer paso. Tienes que tomarte las clases en serio y ponerlas en práctica de verdad.

¿Recuerdas que te comenté antes que cuanto más haces algo, más fuertes se vuelven las conexiones de tu cerebro? Súmale lo que vimos en el artículo que enlacé, que mostraba que el cerebro de los músicos tenía más volumen cuanto más practicaban. Ese es tu objetivo.

Tu cerebro necesita crear y reforzar nuevas conexiones entre neuronas mientras aprendes a tocar el piano, la guitarra o cualquier otro instrumento. Cuanto más practiques y más uses estas nuevas habilidades, más fuertes se volverán. ¿Y si te saltas la práctica por costumbre? Pues empezarás a perder ese volumen de sustancia gris y a olvidar lo que has aprendido. No dejes que pase.

Aprovecha tu cerebro adulto

Una ventaja que tienen los adultos sobre los niños a la hora de aprender cualquier cosa sobre música es que tienen una experiencia y unos conocimientos que los niños sencillamente no tienen. Eso significa que los adultos poseen una comprensión innata y más profunda de la música en su conjunto.

Los niños aprenden porque sus padres quieren que lo hagan o porque quizá les interesa. Hacen lo que se les dice y absorben las habilidades, pero normalmente no entienden la raíz de la música, la teoría que hay detrás.

En cambio, un adulto aprende a componer música porque quiere y porque entiende la música a un nivel más profundo y personal. Los adultos pueden entender la teoría musical y aspectos más complejos de la composición mejor que los niños. Aprovecha esa lógica madura, esas experiencias y esa forma de entender el mundo para crear una música increíble.

Elige un tipo de música y empieza por él

Una de las mejores formas de usar la plasticidad cerebral para aprender música de adulto es aprovechar las conexiones que ya existen. Puedes hacerlo centrándote en aprender la música que de verdad disfrutas escuchando. Esas conexiones ya están ahí, así que lo único que harás es crear ramificaciones a partir de ellas. Tu cerebro reconocerá esa música como algo que te gusta, así que el proceso de aprender a escribir canciones o a tocar un instrumento de adulto te resultará mucho más fácil y mucho más relajado. Considéralo un truco para tu cerebro.

Elimina las distracciones

En esto los niños lo tienen más fácil que los adultos. A menudo se les dice qué hacer y cuándo. Las distracciones desaparecen de forma natural de su entorno de aprendizaje y se les da el espacio y el tiempo para centrarse en aprender a tocar su instrumento. Los adultos rara vez tienen ese lujo, así que tendrás que creártelo tú.

Elimina las distracciones de tu espacio de estudio y de tu tiempo de práctica. Apaga el móvil y demás dispositivos, apaga el ordenador. Puede que incluso quieras quitarte el reloj si te distrae estar mirando la hora. Cierra puertas y ventanas, y pide a quienes viven contigo que te dejen tranquilo. Tu objetivo debería ser reservar una hora al día, pero si puedes sacar más, ¡genial!

¿Es más difícil aprender a componer música de adulto?

Que haya dicho que es posible aprender habilidades musicales de adulto no significa que vaya a ser fácil. Es más fácil aprender todo esto de niño porque el cerebro es como una esponja. Pero, como he mostrado, las investigaciones indican que incluso las personas mayores o con lesiones cerebrales pueden aprender habilidades nuevas. ¡Nunca eres demasiado mayor!

Claro que aprender música no es tan fácil como aprender tareas más sencillas. Vas a reeducar tu cerebro para usar los músculos de formas en que nunca lo habías hecho. ¡Eso cuesta! Vas a enseñar a tu cerebro a pensar en cosas en las que quizá nunca habías pensado: la altura de los sonidos, el tempo, la lectura musical. De repente estarás pidiendo a tu mente y a tu cuerpo que hagan todo esto, y a menudo todo a la vez.

Ten paciencia y dale tiempo a tu mente y a tu cuerpo para adaptarse a estas nuevas habilidades y exigencias. Llegará, pero tienes que ser paciente y constante.

Algunos adultos se frenan por miedo. Sí, da miedo aprender una habilidad nueva. Los adultos cargamos con toda una vida de preocupaciones, fracasos y errores. ¡Pero también de éxitos! De adultos solemos olvidarnos de fijarnos en lo positivo de nuestra vida y en todo lo que sabemos hacer. Cuando se trata de aprender piano, guitarra, a escribir canciones o a componer de adulto, tienes que centrarte en lo positivo. Puedes hacerlo, aunque te dé miedo fracasar. Cometerás errores, y no pasa nada. Es parte del proceso. Aprende del error y vuelve a intentarlo.

Una forma sencilla de empezar es echar un vistazo a este artículo. Te mostrará, de forma muy práctica, cómo puedes empezar a aprender en cuestión de minutos: ¿Puede cualquiera aprender a leer música (o es demasiado difícil)?

Conclusión

Si eres adulto y siempre has querido aprender a tocar el piano, la guitarra o cualquier otro instrumento, ¡puedes hacerlo! Si eres adulto y siempre has querido escribir canciones o componer música, ¡puedes hacerlo! Las investigaciones muestran que el cerebro humano sigue siendo capaz de cambiar y adaptarse, también en la edad adulta. Requiere tiempo, esfuerzo, paciencia y práctica, pero nunca es tarde para aprender a hacer música.

Echa un vistazo a esta maravillosa charla TED. Confirma todo lo que hemos dicho hoy.

«¿Sabías que cada vez que un músico coge su instrumento hay fuegos artificiales estallando por todo su cerebro?»